‘Wonder Woman’: Divertida y poderosa revolución para las superheroínas cinematográficas

Administrador Junio 5, 2017 Vistas 566

Lo mejor de no ‘Wonder Woman‘ no es que la película funcione prácticamente en su totalidad, sino que lanza a esta superheroína de la mejor manera posible: con fuerza y una determinación que hacen del personaje al que tan maravillosamente da vida Gal Gadot, un héroe universal.

Poco más se le puede pedir a una directora que conocía a la famosa amazona en profundidad mucho antes de embarcarse en esta aventura cuya responsabilidad no se hace sentir en ningún momento.

La presión ha tenido que estar ahí, y a pesar de eso la cinta es fresca, decidida, esta cargada de humor y presenta a una Diana Prince poderosa e inocente, una combinación que apela a lo más hondo del espectador que siente esa fuerza inusitada pero también una compasión y una tristeza inevitables ante esta más que humana aventura.

Patty Jenkins ha hecho sin duda el trabajo de su vida y en la taquilla ya se está notando: ‘Wonder Woman’ se ha convertido en el mejor opening de la historia para una cinta dirigida por una mujer, y no porque haya triunfado entre el público femenino, que también, sino porque ha atraído a muchísimos espectadores independientemente de su género, algo que no sorprende en absoluto porque lo mejor de la cinta es su universalidad y que su feminismo nace de la actitud de una protagonista que ni se ha parado a pensar que ella pudiese ser inferior a ese hombre al que acaba de conocer, Steve Trevor.

Imaginad el poder de dar completamente por sentada la igualdad. Imaginad a esas niñas viendo a su heroína luchar junto a cuatro hombres, formando un equipo, demostrando que sus capacidades son exactamente igual de validas y, en este caso, aun mas asombrosas.

Gadot está absolutamente espectacular en un trabajo muy muy complicado que debería empezar a reivindicarse desde ya. Quiero aplausos, premios y piropos para una prácticamente desconocida interprete que da un empaque a su personaje como para trascender en la historia del cine. Su fuerza, su encanto, esa mezcla tan increíble de bondad y determinación, convierten a Wonder Woman en un icono cinematográfico tan poderoso como lo fue para los cómics en los 40, y ojalá con el mismo impacto.

Gadot ha tenido mucha ayuda. Primero esa llamada de Zack Snyder que la convirtió en la nueva heroína de DC en ‘Batman v Superman: El amanecer de la Justicia‘, luego la segura guía de una Jenkins que siempre ha sabido lo que quería/ debía hacer por el personaje, y por ultimo una labor de promoción titánica de esas que acuñan exitazos tráiler a tráiler.

Pero todo esto nada tiene que ver con lo que te transmite la mirada de esa mujer que quiere salvar a una humanidad que acaba de cargarse a la mitad de su familia. Eso es lo mas magnético, admirable, limpio y prácticamente imposible de ver en el cine actual: su compasión.

Wonder Woman siente por la humanidad. Sufre viendo el impacto de la guerra y en su mirada se percibe el pacifismo de una forma tan incuestionable que no hace falta decir nada más. Feminismo y pacifismo, términos tan complicados que dan para debates eternos, estudios, tesis, libros y más debates, pero que en este blockbuster palomitero se presentan de manera sorprendentemente eficaz, palpitando en la sangre de una mujer con la que es imposible no sentirse identificado.

Da igual de donde vengas, cual sea tu género, raza, creencias, es imposible que esta aventura no te llegue, todo un reto que Jenkins y Gadot han conseguido mano a mano, formando el tándem femenino perfecto. Junto a ellas Chris Pine, otra pieza del puzzle cuya contribución debería reivindicarse con la misma fuerza.

Trevor no es un personaje secundario, es el hombre que no subestima a Diana en ningún momento, el que no se siente amenazado por su fuerza, el que la admira desde la primera vez que la ve, el que la ayuda sin poner en duda su poder, el que forma equipo con ella… Sí, en numerosas ocasiones trata de conducir a Diana por otro camino que no es el que ella elegiría, pero es que no tendría sentido si no lo hiciese.

Recordemos que estamos hablando de una mujer que pretende ir a la primera línea en una guerra que terminase en 1918. Contextualicemos por favor, a ver si ahora por embarcarnos en la necesaria tarea de reivindicar la figura femenina vamos a contar cosas que no son. Algo así debió de decir una Jenkins que sin duda ha cuidado cada escena de la mano de Allan Heinberg, un guionista de cuyos diálogos se desprende un prudente saber hacer digno de mención.

Todo el equipo se ha esforzado al máximo para plantear una dinámica sana entre Steve y Diana, una relación entre iguales. Lo mejor: la manera en que Steve plantea ciertas cuestiones a Diana, una semidiosa que visita el mundo por primera vez y no tiene ni idea de lo que hacer con su vida, con sus poderes, con sus sentimientos…

Vamos que en el fondo está mas perdida que un pulpo en un garaje. Asi, ante ciertas situaciones desencadenadas por ese desconocimiento, el personaje de Pine no muestra arrogancia en ningún momento, mas bien comparte con Diana su punto de vista, uno muy valioso para esta amazona que ha vivido aislada desde que nació.

Más allá de esto que sin duda encantará a los que lleven años echando de menos la presencia femenina entre los héroes cinematográficos de DC en unos términos mas justos, la película triunfa por su humor y el planteamiento de unas escenas que funcionan muy bien las unas con las otras a la hora de plantear el viaje de Wonder Woman desde su secreta isla natal, Themyscira, a la batalla. Impresiona el estilo de lucha de las amazonas en una secuencia de acción de las que roban el aliento que se ve en los inicios del film.

En ese momento diseñado para entretener, también se perciben los principios de estas guerreras ancestrales, su valor, su trabajo en equipo… Sin duda otro de los logros de Jenkins, esa moraleja sutil que se esconde prácticamente tras cada paso, desprendiendo un cariño por el personaje que transforma a esta propuesta en algo mucho más valioso de lo que su torpeza final permitiría.

Y es que Wonder Woman desgraciadamente no se escapa del síndrome que padecen muchas superproducciones actuales: el villano hace aguas. Solo un poquito, pero sí. Es más, el asunto da el doble de rabia porque la idea es tan estupenda…

El humor de la Mujer Maravilla

Además de lo potente que es la Wonder Woman de Gadot, la cinta entusiasma porque sus puntos cómicos son admirables. Cuando pude visitar la sala de montaje de la película en Londres y ver con Jenkins un par de escenas, me impresionó el atrevimiento de esta directora que había tenido el arrojo de hacer comedia hablando de la sexualidad femenina…¡En una película de superhéroes! No me lo podía creer.

Salí de allí entusiasmada y poniendo velas a todos los santos para que esa estupenda conversación entre Diana y un perplejo Steve, llegase a las salas. Así lo ha hecho y funciona tan bien que la reacción en el pase especial que se celebró en Nueva York fue de lo más emocionante. Risas y aplausos.

Pero este no es el único momento en el que las diferencias entre los dos protagonistas de la cinta provocan la carcajada. El humor está presente en cada instante mientras se van descubriendo el uno al otro, cada vez que Diana impresiona a los humanos que la rodean o reacciona con ilusión ante todo lo que el mundo de los mortales le ofrece, algo que sin duda aporta corazón y un toque entrañable a esta aventura diseñada para conquistar.

Y eso es lo que la hace tan especial, que la película está plagada de primeras veces que humanizan a esta superheroína que no pierde ni un ápice de poder por mostrar su compasión. Wonder Woman‘ supone sin duda un antes y un después para las superheroínas cinematográficas, un pistoletazo de salida de lujo para tantas otras mujeres maravilla que merecen su oportunidad en la gran pantalla y un necesario cambio en el predominantemente masculino universo cinematográfico de DC.

Noticia ofrecida por ecartelera.com

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